La actualidad, lo cotidiano, el mundo de las letras, la música, el fútbol, el cine, los afectos,
vistos desde una perspectiva cargada de extrañeza, algo irónica, irremediablemente melancólica.







jueves, 6 de marzo de 2008

Crónica nº 5: Pero qué bueno, che (octubre 2004)

(a propósito de cierto viaje...)

Pero qué bueno levantarse un sábado y gambetear a la rutina con un quiebre de cintura mientras una tribuna repleta de llovizna grita "oooole".

Qué bueno sacarle la lengua a las urgencias y largarse por la ruta con la ventanilla abierta para que el viento desdibuje las nefastas muecas lunesaviernesadas.

Pero qué bueno que haya asado, y vino, y amigos, y mate, y torta, y canto, y risas, y música, y poesía, y truco, y fulbito sobre el pasto como cuando éramos chicos.

Qué bueno echarse sobre el verde y dejar que el sol acune tanta, tanta alegría.

Pero qué bueno homenajear a los pulmones con una regia tajada de aire sano.

Qué bueno volver a comprobar, con los propios ojos, que el horizonte es ese renglón combado que se escurre detrás de la arboleda, y no esa línea despareja de cemento que obstruye los crepúsculos.

Pero qué bueno terminar la jornada sabiendo que hemos sumado un recuerdo más a ese inventario final que algún remoto día habrá de salvarnos de la nada.

Pero qué bueno, che, verdaderamente qué bueno esto de andar sintiéndose, aunque sea de vez en cuando, tan entusiastamente vivos.

1 comentario:

Emile dijo...

Qué bueno, pero qué bueno che, leer de repente y a penas salido del vertiginoso pasillo que se forma entre el sueño y la vigilia (y es otro sitio, otra plataforma desde donde tantas cosas) qué bueno es aunque sea a veces sentirse con estusiasmadamente vivos. Qué bueno que me caiga una crónica tuya como a quién le puede caer la primera página del rotograbado de turno. Qué bueno que yo, que hace ya un tiempo no se qué hacer para sentirme un poquito mejor (¿será haciendo algo?) yo desde Madrid, me entere de las crónicas de un Hombre Alto y su crónica número cinco. Gracias.